Los costes logísticos son todos los gastos derivados del transporte, el almacenamiento, la manipulación, la puesta a disposición y la gestión de la información relacionada con las mercancías. Entre ellos se incluyen los costes directos relacionados con la logística, como el flete, el espacio de almacenamiento o el embalaje de envío, así como los gastos indirectos, por ejemplo, los relacionados con la planificación, las tecnologías de la información, la documentación y la gestión de envíos.
Un gasto solo se considera coste logístico si puede asignarse objetivamente a un servicio logístico, a una fase del proceso o a un objeto de referencia, como un pedido, un envío, un movimiento de almacén o un stock. Esta delimitación constituye la base para una definición sólida de los costes logísticos y para posteriores análisis en la contabilidad de costes.
Índice
- Introducción: Por qué los costes logísticos son importantes para las empresas
- ¿Qué son los costes logísticos?
- ¿Qué tipos de costes logísticos existen?
- Cálculo de los costes logísticos
- Puntos de referencia y datos de mercado sobre los costes logísticos
- Medidas para reducir los costes logísticos
- Conclusión: comprender y clasificar los costes logísticos de forma sistemática
- Preguntas frecuentes
Introducción: Por qué los costes logísticos son importantes para las empresas
En el día a día de la empresa, los costes logísticos constituyen la base de las evaluaciones económicas: ¿cuánto cuesta realmente un pedido?, ¿qué costes adicionales genera un envío con tratamiento especial? y ¿en qué medida un elevado nivel de existencias afecta al capital inmovilizado? Solo una delimitación clara de los costes permite determinar si los gastos se generan principalmente en el transporte, en el almacén, en la gestión de existencias o en los procesos administrativos.
Precisamente en el ámbito B2B, esto tiene consecuencias directas para las decisiones de inversión y gestión. Solo partiendo de una visión fiable del conjunto de los gastos logísticos se puede evaluar si las capacidades de almacenamiento propias son rentables, qué velocidad de entrega sigue siendo viable o si conviene externalizar servicios a proveedores externos.
¿Qué son los costes logísticos?
La definición de «costes logísticos» se basa en un enfoque funcional del flujo de mercancías. Se tienen en cuenta los gastos derivados de los servicios físicos, como el transporte, el almacenamiento y la manipulación, así como los relacionados con la gestión de estos procesos. Por lo tanto, el término abarca tanto las actividades operativas como el tratamiento de la información necesario para la ejecución de los servicios logísticos.
En la práctica, los costes logísticos se generan a lo largo de la cadena logística, desde el movimiento de mercancías hasta la distribución o el envío dentro de la cadena de distribución, e incluyen los costes de procesos y de sistemas. Lo determinante no es la asignación organizativa dentro de la empresa, sino la relación demostrable con una función logística.
Definición de «costes logísticos» en el contexto empresarial
En el contexto empresarial, los costes logísticos se relacionan con diferentes objetos de referencia en función del objetivo del análisis. En un análisis de envíos, suelen tenerse en cuenta el flete, el material de envío, las tareas de embalaje, los datos de los envíos y los gastos adicionales relacionados con los transportistas. En un cálculo de costes de almacén, la atención se centra principalmente en los costes de superficie, el personal de almacén, la tecnología, el mantenimiento y los movimientos internos.
Para los análisis de clientes o de pedidos, se tienen en cuenta además los servicios especiales relacionados con el pedido, como la preparación de pedidos en varias fases, las entregas parciales, el envío urgente o el mayor esfuerzo de documentación. De este modo, la asignación no se realiza de forma general, sino según cada caso concreto y de manera fiable.
Diferenciación respecto a los costes de producción, de distribución y generales
La distinción se establece a partir de casos límite claros. El embalaje destinado a proteger la mercancía durante el almacenamiento o el envío está más relacionado con la logística; el embalaje destinado a la comercialización o a la presentación del producto está más relacionado con las ventas. Un traslado interno desde el almacén a la zona de expedición se considera parte de la logística, mientras que el transporte de materiales como paso inmediato de la fabricación se considera más bien parte de la producción.
También en el caso de las actividades administrativas, lo determinante es la relación con el servicio: los documentos de envío, la documentación aduanera y la tramitación de pedidos relacionada con el transporte se clasifican como logísticos. La administración central general solo se incluye en los costes logísticos si se puede demostrar una relación clara con un servicio logístico concreto.
Origen a lo largo de la cadena de distribución
Los costes logísticos se generan en función de cada proceso. En la recepción de mercancías, los principales gastos son los de manipulación y control; en el almacenamiento, predominan los costes de almacén y de sistemas; y en los traslados, vuelven a ser los gastos de manipulación y movimiento. La preparación de pedidos y el embalaje generan, sobre todo, costes de personal, materiales y procesos, mientras que la carga y el envío generan principalmente costes relacionados con el transporte y la documentación.
Dependiendo del modelo de negocio, el peso se desplaza entre estas fases del proceso. Las estructuras con un alto volumen de existencias suelen conllevar mayores costes de almacenamiento y de capital inmovilizado, mientras que los modelos con un gran volumen de envíos suelen tener mayores costes de transporte y de manipulación.
¿Qué tipos de costes logísticos existen?
A efectos de análisis y contabilidad de costes, los gastos logísticos suelen clasificarse en cinco grupos principales: costes de transporte, costes de almacenamiento, costes de existencias y de capital inmovilizado, costes de manipulación y transbordo, y costes administrativos y de sistemas. Esta estructura facilita la comparabilidad entre períodos, ubicaciones y procesos, y constituye una base práctica para registrar de forma sistemática las clases de costes logísticos en la empresa.
Gastos de manipulación y transbordo
Los costes de manipulación y transbordo se generan en todas las actividades operativas relacionadas con el desplazamiento, la preparación y la puesta a disposición de mercancías dentro de los procesos logísticos. Entre ellas se incluyen, en particular, la preparación de pedidos, el embalaje, la carga y descarga, el etiquetado y los transportes internos.
Desde un punto de vista técnico, estos servicios forman parte de los procesos TUL. Entre los factores que influyen en los costes se encuentran el número de posiciones del pedido, la complejidad del surtido, el diseño de los procesos en el almacén y el grado de automatización.
Gastos administrativos y de sistema
Los gastos administrativos y de sistemas se refieren al apoyo organizativo y técnico de los servicios logísticos. Entre ellos se incluyen los gastos de planificación, gestión, control y sistemas informáticos de la logística, así como la programación, la tramitación de pedidos, la documentación, los trámites aduaneros y los documentos de envío, y el funcionamiento de los sistemas de gestión de almacenes y de transporte.
En la práctica, estos costes suelen ser menos visibles directamente que el flete o el espacio de almacenamiento, pero son indispensables para el rendimiento de la logística. Por ello, su asignación se realiza a menudo mediante claves de reparto adecuadas.
Gastos de envío
Los costes de transporte abarcan todos los gastos derivados del traslado de mercancías entre dos lugares. Entre ellos se incluyen las facturas de transporte de las empresas de transporte y los servicios de paquetería, así como los costes de los vehículos propios, los conductores, los peajes o los gastos accesorios, siempre que puedan asignarse directamente al transporte.
Los principales factores que influyen en los costes son la distancia, el tipo de transporte, la estructura del envío, el nivel de servicio y las características físicas del mismo. Además del peso real, en el sector de los paquetes y la carga general suele ser importante también el peso volumétrico, ya que los proveedores de servicios suelen facturar los fletes en función del espacio de carga ocupado.
Gastos de almacenamiento
Los costes de almacenamiento se derivan del mantenimiento y la explotación de la infraestructura de almacenamiento. Las partidas típicas son el alquiler o los costes imputados de los espacios propios, la energía, los sistemas de estanterías, la tecnología de transporte, el mantenimiento y el personal dedicado a las operaciones de almacén.
En el análisis se suele distinguir entre componentes fijos y variables. Mientras que los costes de superficie y los costes básicos se producen en gran medida independientemente del volumen de trabajo, los gastos relacionados con el personal y las actividades aumentan con el número de entradas y salidas de mercancías.
Costes de existencias y de inmovilización de capital
Los costes de inmovilización de existencias y de capital se deben a que las mercancías almacenadas inmovilizan capital. Este capital no está disponible para otros fines operativos durante el periodo de almacenamiento, lo que genera costes imputables.
Este bloque de costes cobra especial relevancia en el caso de existencias de seguridad elevadas, artículos de baja rotación o excedentes de existencias debidos a una planificación imprecisa. La gestión del reabastecimiento desempeña aquí un papel fundamental, ya que coordina las cantidades de pedido, los plazos de reposición y la cobertura de las existencias.
Calcular los gastos de logística
Quien quiera calcular los costes logísticos suele seguir tres pasos: en primer lugar, se registran exhaustivamente todos los gastos relacionados con la logística; a continuación, se asignan a los parámetros de referencia adecuados y, por último, se sintetizan en indicadores. De este modo, a partir de las partidas de costes individuales se obtiene un cálculo de costes logísticos fiable, que pone de manifiesto tanto las relaciones generales como las anomalías operativas.
Indicadores clave y porcentaje de los costes logísticos
De la contabilidad de costes se pueden extraer tanto indicadores estructurales como de rendimiento. Un indicador estructural fundamental es el porcentaje de costes logísticos sobre la facturación; muestra qué parte de la facturación neta se destina a servicios logísticos.
Porcentaje de costes logísticos (%) = costes logísticos totales / volumen de negocio neto × 100
Para que este indicador sea fiable, es necesario agregar de forma coherente el total de los costes logísticos procedentes de las áreas de transporte, almacenamiento, manipulación, administración y otros gastos relacionados con la logística. Además, son habituales los indicadores operativos, como los costes logísticos por pedido, los costes logísticos por palé o los costes logísticos por movimiento de almacén. Estos indicadores ayudan a interpretar con mayor precisión las estructuras de costes: los costes por pedido muestran la rentabilidad de los procesos relacionados con los pedidos; los costes por palé son especialmente adecuados para comparaciones relacionadas con el almacén y el transporte; y los costes por movimiento de almacén ponen de manifiesto el esfuerzo que suponen las distintas etapas físicas de la manipulación.
Ejemplo de cálculo simplificado
El siguiente ejemplo muestra el mecanismo de cálculo de un informe interno y no constituye una cuota objetivo ni un punto de referencia habitual en el mercado. Los valores se han elegido de forma arbitraria.
Una empresa registra, para un periodo determinado, 480 000 € en gastos de transporte, 210 000 € en gastos de almacenamiento, 190 000 € en gastos de manipulación, 70 000 € en gastos administrativos y 50 000 € en otros gastos relacionados con la logística. De ello se derivan unos costes logísticos totales de 1 000 000 €.
Con una facturación neta de 12 500 000 €, la proporción de los costes logísticos es del 8,0 %. Si durante el mismo periodo se gestionan 50 000 envíos, el coste logístico por envío asciende, según los cálculos, a 20 €.
Fundamentos de la contabilidad de costes logísticos
La contabilidad de costes logísticos es una subárea de la contabilidad de costes empresarial y adopta una perspectiva diferente a la de la contabilidad financiera. Mientras que en esta última los gastos se registran principalmente según cuentas y normas contables, la contabilidad de costes logísticos clasifica esos mismos gastos según funciones logísticas y áreas de actividad.
Lo habitual es una estructura que parte de las clases de coste y luego se desglosa en centros de coste, fases del proceso o unidades de coste. De este modo, no solo se pueden rastrear los costes totales, sino también las repercusiones económicas de procesos concretos, como la gestión del almacén, la tramitación de envíos o el mantenimiento de existencias.
Imputación a procesos, áreas y centros de coste
Tras el registro, se procede a la imputación. Los costes relacionados con los envíos suelen poder asignarse directamente a un pedido o a una entrega, como por ejemplo el flete, el material de embalaje o los servicios adicionales de envío. Además, los costes se imputan a objetos como pedidos, clientes, grupos de productos o transportes mediante mecanismos adecuados de centros de coste y unidades de coste.
Los gastos relacionados con la superficie, el tiempo o los sistemas se reparten mediante claves de reparto adecuadas, por ejemplo, según la superficie ocupada, el tiempo de tramitación, el número de contabilizaciones o el volumen de movimientos. Es fundamental que la clave elegida refleje el uso real de los servicios logísticos de la forma más fiel posible a la realidad. Solo así se podrán evaluar de manera técnicamente sólida las diferencias entre áreas, pedidos o tipos de servicio.
Índices de referencia y datos de mercado sobre los costes logísticos
Los datos de mercado ponen de manifiesto la magnitud económica de los servicios logísticos y, al mismo tiempo, muestran por qué pueden variar algunos componentes de los costes. El Instituto Fraunhofer de Circuitos Integrados (IIS), en su área de Servicios de la Cadena de Suministro, cifra en su TOP 100 de la logística para 2024 el volumen del mercado logístico en Alemania en unos 335 000 millones de euros. Según el clúster de base de conocimientos 06, y basándose en el estudio de la BVL «Logística en el comercio: estructuras, factores de éxito, tendencias», el sector comercial generó en 2014 alrededor del 30 % de los costes logísticos, lo que equivale a unos 64 000 millones de euros.
También del clúster de base de conocimientos 06 procede la clasificación de los datos actuales de tráfico y los factores externos que influyen en los costes: En 2024, el volumen de transporte de mercancías por carretera con camiones alemanes se redujo en torno a un 1,9 % con respecto a 2023, mientras que en el transporte ferroviario de mercancías aumentó en torno a un 0,8 % y en la navegación interior, en torno a un 4,7 %. Además, el aumento de los peajes a partir del 1 de diciembre de 2023 tuvo repercusiones en los fletes contractuales a principios de 2024. La ampliación de la obligación de pagar peaje a partir del 1 de julio de 2024 a los vehículos con un peso máximo técnico admisible superior a 3,5 t e inferior a 7,5 t se ha excluido expresamente del análisis subyacente.
Magnitud del mercado logístico en Alemania
El volumen de mercado describe la magnitud macroeconómica del sector logístico, es decir, el alcance de los servicios de transporte, almacenamiento y otros servicios logísticos en Alemania. Para las empresas, se trata de un valor de referencia para evaluar la importancia económica del sector, pero no constituye una indicación directa de su propia ratio de costes.
Por lo tanto, existe una diferencia importante entre el volumen de mercado y los costes empresariales: uno mide el tamaño del sector, mientras que el otro mide los gastos específicos de un modelo de negocio concreto.
Porcentaje que representa el comercio en los costes logísticos
El análisis sectorial del comercio minorista muestra que los costes logísticos pueden variar considerablemente en función de la estructura. Los modelos relacionados con el comercio minorista suelen caracterizarse por altas frecuencias de rotación, amplios surtidos, entregas cercanas a las tiendas o a los clientes, así como por un esfuerzo considerable en la preparación de pedidos y la gestión de existencias.
Por lo tanto, para el análisis operativo no es tan decisivo el dato absoluto del sector como la cuestión de qué tipos de costes tienen un impacto especialmente importante en el propio modelo de negocio.
Cómo interpretar correctamente los benchmarks
Los índices de referencia solo son comparables de forma significativa si su delimitación en cuanto al contenido se ajusta a la propia contabilidad de costes. Por lo tanto, antes de realizar una clasificación, conviene comprobar si se incluyen los mismos componentes de costes y si las condiciones marco son comparables.
- ¿Es comparable la delimitación de los costes, es decir, incluye o excluye los costes de existencias y de sistemas?
- ¿Se ajusta el nivel de servicio a la propia promesa de prestación, por ejemplo, entrega estándar frente a entrega urgente?
- ¿Es similar la estructura de los envíos, por ejemplo, en cuanto a la proporción de paquetes, la mercancía a granel, la distribución por rutas o el volumen de los pedidos?
- ¿Existe un grado de externalización comparable, es decir, entre la prestación propia y la subcontratación?
- ¿Tiene la red una estructura similar, por ejemplo, en cuanto al número de centros, niveles de almacenamiento o frecuencias de entrega?
Medidas para reducir los costes logísticos
Aunque este artículo se centra principalmente en explicar qué son los costes logísticos y cómo se registran, merece la pena echar un breve vistazo a los factores clave que influyen en ellos. En la práctica, los principales factores de influencia suelen residir en el diseño de los procesos, el grado de automatización, la calidad de los datos de los envíos y la gestión de existencias.
Optimización del transporte gracias a unos datos de envío más precisos
Un factor clave en los envíos es la calidad de los datos relativos a las dimensiones y el peso. Los datos imprecisos pueden alterar la clasificación tarifaria y dar lugar a correcciones posteriores por parte de los proveedores de servicios. Por lo tanto, un registro preciso en la zona de embalaje mejora la base de cálculo, especialmente cuando el volumen es relevante para la facturación.
Una solución como PackageHERO® puede ayudar a registrar con precisión los datos de volumen y peso. Esto contribuye a reducir los costes logísticos, ya que se generan menos gastos de envío y menos recargos posteriores.
Gestionar de forma específica las existencias y la cobertura de stock
Las existencias no solo influyen en la capacidad de suministro, sino también en el capital inmovilizado y en las necesidades de espacio. Quien revise periódicamente las existencias de seguridad, los niveles de cobertura y los parámetros de reposición podrá reducir el capital inmovilizado sin poner en peligro innecesariamente el suministro.
Estandarizar los procesos y reducir el desperdicio
Los procesos no uniformes provocan tiempos de búsqueda adicionales, consultas, correcciones de errores y desplazamientos innecesarios. Los pasos estandarizados en los procesos de entrada de mercancías, preparación de pedidos o salida de mercancías reducen estas pérdidas por fricción y mejoran la previsibilidad de la prestación de servicios.
Automatización y digitalización en el almacén y el departamento de envíos
El registro digital, los flujos de trabajo asistidos por sistemas y las contabilizaciones automatizadas reducen el trabajo manual en el almacén y en el departamento de envíos. Esto afecta tanto a las actividades operativas como a los trámites administrativos, como la documentación, la gestión del estado de los pedidos o las transferencias de datos entre sistemas.
Conclusión: comprender y clasificar de forma sistemática los costes logísticos
Los costes logísticos abarcan los gastos directos e indirectos que guardan una relación clara con los servicios, procesos u objetos de referencia logísticos, como envíos, pedidos, movimientos de almacén o existencias.
Solo pueden contabilizarse mediante una asignación clara en la contabilidad de costes logísticos, indicadores adecuados —como el porcentaje de costes logísticos— y una interpretación prudente de los puntos de referencia externos y los datos de mercado.
¿En qué se diferencian los costes logísticos directos de los indirectos?
Los costes logísticos directos pueden asignarse directamente a un pedido, producto, cliente o proceso de envío concretos. Entre ellos se incluyen, por ejemplo, los gastos de envío relacionados con el transporte, el material de embalaje o la preparación de pedidos. Los costes logísticos indirectos también se generan en el ámbito de la logística, pero no se pueden atribuir fácilmente a un único centro de coste. Algunos ejemplos típicos son la gestión de almacenes, los sistemas informáticos, los costes de superficie, los gastos generales de la flota de vehículos o el salario de la dirección de logística. En la práctica, los costes directos suelen contabilizarse directamente, mientras que los indirectos se imputan a través de centros de coste y claves de reparto. Esta distinción es importante para que los cálculos sean más precisos y para identificar mejor los factores que generan costes en los procesos logísticos.
¿Qué se incluye en los gastos administrativos y de sistema en el ámbito de la logística?
Entre los costes administrativos y de sistemas en logística se incluyen todos los gastos indirectos relacionados con la planificación, la gestión, la supervisión y el soporte informático de los procesos logísticos. Entre ellos se incluyen, por ejemplo, los gastos de personal y materiales relacionados con la gestión de pedidos, la planificación de rutas, la tramitación de envíos, la documentación aduanera y de transporte, la planificación de existencias, el control de gestión, la gestión de reclamaciones y la coordinación con los proveedores. En cuanto a los sistemas, se generan costes derivados del software ERP, WMS, TMS o de envíos, así como de interfaces, licencias, mantenimiento, asistencia técnica, registro de datos, escáneres, servidores o servicios en la nube. También se incluyen la formación, la documentación de procesos y el control de calidad administrativo. No se tienen en cuenta los servicios físicos directos, como el transporte, el almacenamiento o la manipulación, sino su gestión organizativa y digital.
¿Qué costes de manipulación y transbordo se generan en los procesos logísticos?
Los costes de manipulación y transbordo se producen siempre que las mercancías se mueven físicamente, se recogen, se clasifican, se transbordan o se preparan. Entre ellos se incluyen, por ejemplo, los costes de carga y descarga, preparación de pedidos, embalaje, reempaquetado, etiquetado, escaneo, entrada y salida de mercancías, transportes internos, paletización, así como el almacenamiento temporal en rampas o zonas de transbordo. También son relevantes los gastos de personal, los carretillas industriales, la tecnología de transporte, la energía, el desgaste, los medios auxiliares y los costes relacionados con la superficie de estas etapas del proceso. En la práctica, estos costes suelen aumentar con el número de operaciones manuales, traslados de stock, posiciones de envío e interfaces. Por lo tanto, constituyen un bloque de costes fundamental en todos los procesos de transporte, transbordo y almacenamiento.
¿Cómo se pueden diferenciar los gastos de transporte dentro de los costes logísticos?
Los costes de transporte son la parte de los costes logísticos que se derivan directamente del desplazamiento de las mercancías. Entre ellos se incluyen, por lo general, el flete, la contratación de espacio de carga, los peajes, los recargos por combustible, el seguro de transporte, los honorarios de los transportistas, así como los gastos de embalaje y envío relacionados con el transporte. Hay que diferenciarlos de los costes de almacenamiento, los costes de inmovilización de existencias y de capital, los costes de manipulación y los costes administrativos de logística. En la práctica, la distinción se establece a partir de la siguiente pregunta: ¿el gasto se produce porque se transportan mercancías o porque se almacenan, se preparan para su envío, se gestionan o se mantienen en stock? Los tramos de pre y post-transporte, los recargos por envío urgente o los transportes de devolución suelen formar parte de los costes de transporte, mientras que los meros movimientos de mercancías dentro de un almacén, por el contrario, no suelen incluirse.
¿Qué tipos de gastos se incluyen en los costes logísticos?
Los costes logísticos suelen incluir todos los gastos relacionados con la planificación, la gestión y la ejecución de los procesos logísticos. Entre ellos se encuentran, sobre todo, los costes de transporte para envíos, fletes y rutas, los costes de almacenamiento por espacio, personal y equipamiento, los costes de inmovilización de existencias y capital para la mercancía almacenada, y los costes de manipulación y transbordo, por ejemplo, para la preparación de pedidos, la carga y descarga, así como los transportes internos. A ello hay que añadir los costes administrativos y de sistemas, por ejemplo, para la gestión de pedidos, la planificación logística, los sistemas informáticos, el software y el control de procesos. Dependiendo de la empresa, también pueden incluirse en los costes logísticos los gastos de embalaje, devoluciones, control de calidad o proveedores externos de servicios logísticos.
¿Cuál es la definición de «costes logísticos» en el contexto B2B?
En el contexto B2B, los costes logísticos se refieren a los gastos contabilizados en la gestión empresarial que se derivan de la organización del abastecimiento y el suministro a las empresas. Se trata de los costes asociados a los procesos empresariales típicos, como la recepción de mercancías, el almacenamiento, la distribución interna, la preparación de pedidos, el envío y el tratamiento de la información relacionada con la distribución. Esta definición es especialmente relevante para el control de gestión y el cálculo de costes, ya que permite una asignación uniforme de los gastos logísticos a funciones, procesos o áreas de responsabilidad. A diferencia de una visión limitada que se centra únicamente en los costes de transporte, el término, en el ámbito B2B, abarca todo el servicio operativo necesario para suministrar mercancías de forma fiable, puntual y rentable.
¿Qué son los costes logísticos?
Los costes logísticos son todos aquellos que se generan como consecuencia de la planificación, la gestión, la ejecución y el control de los procesos logísticos en una empresa. Entre ellos se incluyen todos los gastos que permiten el flujo de materiales, mercancías e información entre el aprovisionamiento, el almacenamiento, los movimientos internos y la entrega. En el contexto B2B, el término abarca, por tanto, no solo los gastos de transporte visibles, sino, en principio, todos los costes logísticos relacionados con los procesos. Los costes logísticos son, por lo tanto, la expresión financiera del rendimiento logístico de una empresa. Dependiendo de cómo se definan dentro de la empresa, pueden referirse a áreas concretas, procesos, centros o a toda la cadena de suministro.
¿Cómo pueden las empresas reducir los costes logísticos mediante la optimización de procesos, la automatización y el registro preciso del volumen y el peso con PackageHERO®?
Las empresas reducen los costes logísticos optimizando el flujo de materiales, el almacén, la preparación de pedidos y el envío como un proceso integrado: se reducen los desplazamientos innecesarios, los tiempos de espera, las duplicidades y los pasos de comprobación manuales. La automatización agiliza el registro de datos, el etiquetado, las autorizaciones de envío y la conciliación de existencias, lo que reduce los costes derivados de errores, de personal y de trabajo adicional. El registro preciso del volumen y el peso resulta especialmente eficaz, ya que los datos maestros erróneos provocan tarifas de transporte excesivas, recargos y un mal aprovechamiento del espacio. PackageHERO® ayuda en este sentido con un registro estandarizado y rápido de los datos de envío relevantes. De este modo, se pueden seleccionar mejor los materiales de embalaje, calcular con mayor precisión los fletes, planificar de forma más eficiente las capacidades de almacenamiento y reducir de forma sostenible los costes por envío.
¿Qué referencias y datos de mercado existen sobre los costes logísticos en Alemania?
En Alemania, los valores de referencia sobre los costes logísticos varían considerablemente en función del sector, el grado de integración vertical, la amplitud de la gama de productos y el nivel de servicio. A modo de orientación general, en el ámbito B2B suele considerarse que los costes logísticos representan un porcentaje de la facturación que oscila entre un dígito medio y un dígito bajo de dos cifras. Las empresas comerciales suelen presentar valores más elevados que los procesos industriales optimizados, y el comercio electrónico suele situarse aún por encima de estos. Algunos valores de referencia importantes son los costes de transporte por envío, los costes de almacenamiento por plaza o por pedido, la rotación de existencias, la frecuencia de rotación y los costes por línea de pedido. Los datos de mercado muestran, sobre todo desde los años de crisis de 2021 a 2024, una mayor presión debido a los precios de la energía, la mano de obra, los alquileres y el transporte. Por lo tanto, para obtener puntos de referencia fiables, las empresas siempre deben recurrir a valores comparativos actuales, específicos del sector y adaptados a su tamaño.
¿Cómo influye la gestión del reabastecimiento en el importe de los costes logísticos?
La gestión de reabastecimiento influye en los costes logísticos, ya que determina cuándo, en qué cantidad y con qué periodicidad se repone el material o la mercancía. De este modo, influye directamente en la coordinación entre la demanda, la disponibilidad y la gestión operativa. Si las decisiones de reabastecimiento se toman en función del consumo, los procesos se mantienen más estables y se evitan interrupciones innecesarias en los procesos de almacén y envío. Para el nivel de los costes es especialmente relevante que los parámetros de reabastecimiento se ajusten de forma fiable a las necesidades reales. Por lo tanto, una buena gestión reduce la necesidad de recurrir a medidas extraordinarias y favorece una utilización más uniforme de los recursos logísticos. De este modo, la logística en su conjunto resulta más previsible y rentable.
¿Por qué es importante el peso volumétrico a la hora de calcular los gastos de envío y transporte?
El peso volumétrico es relevante porque los gastos de envío no solo se calculan en función del peso real, sino que a menudo se basan en el espacio de carga necesario. Los envíos ligeros pero voluminosos suponen una mayor carga para los vehículos, los contenedores o las capacidades de almacenamiento que la mercancía compacta. Por eso, muchos transportistas tienen en cuenta el valor más alto entre el peso real y el peso volumétrico. Para las empresas, esto significa que los embalajes grandes, el plástico de burbujas y los formatos de caja poco adecuados pueden aumentar los gastos de envío, aunque el producto en sí pese poco. Por lo tanto, un registro preciso de las dimensiones y el peso ayuda a evitar desviaciones en las tarifas, a calcular correctamente los envíos y a optimizar de forma específica el embalaje y la densidad de embalaje.
¿Qué papel desempeña la cadena de distribución en la generación de los costes logísticos?
La cadena de distribución determina la ruta que siguen los productos desde la empresa hasta el cliente y, por lo tanto, también en qué puntos se generan los costes logísticos. Son decisivos, sobre todo, el número de puntos de trasbordo, la distribución de las existencias en la red y el reparto de tareas entre las propias instalaciones y los socios externos. Un suministro directo genera estructuras de costes diferentes a las de un suministro en varias etapas a través de sistemas de almacenes y centros de distribución. Por ello, para las empresas no solo es relevante cada envío individual, sino el modelo de distribución en su conjunto. La función de la cadena de distribución consiste en combinar los requisitos de servicio, la zona de entrega y la estructura de la red de tal manera que el suministro siga siendo gestionable desde el punto de vista económico y organizativo.
¿Qué relación existe entre los costes logísticos y los procesos TUL?
Los costes logísticos están estrechamente relacionados con los procesos TUL, ya que estas tres áreas constituyen las funciones operativas básicas de la logística física. El transporte se refiere al traslado entre lugares; la manipulación, al movimiento y la entrega en los puntos de enlace; y el almacenamiento, a la conservación de la mercancía a lo largo del tiempo. Para el análisis de costes, es importante considerar estos tipos de procesos por separado, ya que tienen diferentes factores que influyen en los costes: en el transporte, por ejemplo, la distancia y la estructura del envío; en la transbordo, el número de movimientos; y en el almacenamiento, sobre todo la duración y las necesidades de espacio. Los procesos TUL sirven, por tanto, como estructura para asignar con precisión las fuentes de costes y aplicar medidas de optimización de forma específica en el lugar adecuado.
¿Qué indicadores son especialmente importantes para el análisis de los costes logísticos?
Son especialmente importantes los indicadores que permiten que los costes sean transparentes, comparables y controlables. Un dato fundamental es la proporción de los costes logísticos respecto a la facturación. Como complemento, resultan útiles los costes por envío, por pedido, por palé, por kilómetro o por tonelada a evaluar los procesos según su origen. En cuanto al almacén y el stock, son relevantes los costes de almacenamiento por plaza, la rotación de existencias, la rotación de almacén y el capital inmovilizado por artículo o grupo de productos. A ello se suman el cumplimiento de plazos, la tasa de entrega, la tasa de daños y la tasa de devoluciones, ya que los problemas de servicio suelen aumentar los costes logísticos ocultos. En el ámbito B2B resulta especialmente reveladora la combinación de indicadores de costes, indicadores de existencias e indicadores de rendimiento, en lugar de una cifra aislada.
¿Qué fórmula se utiliza para calcular la proporción de los costes logísticos respecto a la facturación?
Porcentaje de los costes logísticos sobre la facturación (%) = (costes logísticos / facturación) × 100 Este indicador muestra qué porcentaje de la facturación obtenida se destina a servicios logísticos. Es importante que el numerador y el denominador correspondan al mismo periodo y al mismo criterio de delimitación, por ejemplo, mensual o anual. Ejemplo: si los costes logísticos ascienden a 250 000 € y la facturación a 5 000 000 €, el resultado es: (250 000 / 5 000 000) × 100 = 5 % En el control de gestión B2B, esta fórmula se utiliza a menudo como indicador porcentual para comparar sedes, grupos de productos o períodos. Si es necesario, en lugar de la facturación total, también se puede utilizar la facturación parcial relevante de una división o de un segmento de clientes.